domingo, 26 de mayo de 2019

PIEDRA, METAL O MADERA









































Hoy es un día especial. Hoy Cornión cumple 38 años, y esta mañana lo celebrábamos con un montón de amigos, clientes, coleccionistas, artistas y críticos que se acercaban a la galería a la inauguración de la exposición "Piedra, metal o madera". A todos vosotros ¡muchas gracias!



LA GRAN FIESTA DE LA MATERIA
M.Rojo
El Comercio - 18/05/2019
Maojo, Knörr, Fresno y Yamaguchi se reúnen en la Galería Cornión
Entrar por las puertas de Cornión es estos días asistir a una gran fiesta de la forma y la materia, participar de un espectáculo en el que piedra, luz, madera y metal toman
formas al dictado de cuatro de los nombres más destacados y destacables de la escultura actual con raíces en Asturias. Sus cuatro nombres, Pablo Maojo, Ernesto Knörr, Tadanori Yamaguchi y Francisco Fresno, son aval suficiente para asegurar el éxito de cualquier exposición, pero es que es buena la idea de ponerlos juntos ante los ojos del visitante en un mismo espacio, porque sus discursos, tan personales en todos los casos cuando se observan por separado, acaban hablando en el mismo idioma, con fuerza y sensibilidad como denominadóres comunes. Con esos sintagmas dan forma los cuatro a sus lenguajes.
Quizás el color más vivo lo ponga Maojo, con sus estructuras teñidas en rojo, sus tótems tribales, sus maderas étnicas tan pegadas a la tierra, con obras que podrían haber sido trasplantadas desde el Bosque de Oma, el de Chillida, pero con sabor a robledal de San Pedro de Ambás. Más de hierro es el alma de Ernesto Knörr, cuyas formas se retuercen buscando espacios imposibles, y que bien podrían dialogar con las de Oteiza, o con cualquier `Peine del viento' del autor del `Elogio del horizonte'. Composiciones más sutiles plantea Francisco Fresno, extrayendo volúmenes personalísimos y dando forma a sombras nuevas a partir de piezas pulidas y sencillas. Quizás como contrapunto a la poesía ruda de Tadanori Yamaguchi, con esa piedra que labra cada vez con más sentido, en busca de mensajes ocultos y discursos más complicados.
Todos juntos, en la gijonesa galería Comión, ofrecen un paseo por la fuerza de las formas, por el sublime caos que extraen de la perfección.



















LA NUEVA ESPAÑA
Arte 
Una excelente exposición de escultura
El diálogo entre las obras de Yamaguchi, Fresno, Maojo y Knörr crea una especial densidad estética ambiental que envuelve el espacio
Rubén Suárez 22.05.2019 



Yamaguchi, Knörr, Maojo y Fresno, reunidos en la sala Cornión.ÁNGEL GONZÁLEZ

Una escultura de esta exposición admirable por muchos motivos, está situada sobre la pequeña escalera interior que hasta hace poco tiempo bajaba desde la muy amplia librería Cornión hasta el modesto rincón en el que celebraban las exposiciones de la galería Cornión. La escultura, del Pablo Maojo que en ocasiones se siente más cercano a la limpia ortogonalidad neoplasticista que a la talla directa, se titula "Bendita escalera" y pienso que expresa el agradecido reconocimiento que guarda, y muchos compartimos, hacia ese sotanín -dicho así también en homenaje al recuerdo del Sotanín con mayúscula de Ibaseta- al que conducía esta escalera y donde Amadortramaba la actividad de una modesta galería que fue capaz de participar en quinde ediciones de ARCO y de impulsar la obra de un grupo de artistas, y amigos, a los que tanto debe la historia reciente del arte asturiano. 
Supongo que la bendición del título responde también al entusiasmo por participar en una magnífica exposición de escultura, que en la actualidad sería difícil de contemplar en otro lugar de Asturias. No ya por la calidad de los artistas, a los que ya conocemos bien, sino especialmente por su instalación impecable, capaz de crear, con el diálogo entre las obras, casi todas realizadas para esta exposición, una especial atmósfera estética, una densidad artística que envuelve y define el espacio. 
De los cuatro escultores, dos pertenecen al arte de la levedad. Su obra se podría relacionar con el minimalismo por la reducción de elementos en su creación, centrada en formas básicas y una concreta idea plástica, pero no en este caso, una concepción del arte como expresión de la subjetividad en la capacidad de traducir percepciones de experiencias estéticas en la contemplación de la naturaleza, mediante la creación de iconos objetuales de sentido metafórico. Tanadori Yamaguchi convierte la idea esencial de belleza implícita en la naturaleza en materia artística de muy característica pureza en concepción, elaboración y estructura formal. "Rama blanca, mármol blanco; Rama negra, granito negro..." tan hermosamente pulidos y acabados y luego ese "Micelio", un hongo exquisitamente tallado que hace pensar en un diamante o un nenúfar de Monet cristalizado. En cuanto a Paco Fresno, que ya dio abundantes pruebas de la exquisita sensibilidad de la que es capaz manejando lo mínimo, frágil o delicado, la extrema sencillez en la expresión, nos sorprende aquí con una serie, "Líneas de la orilla", que consiste en cuatro composiciones de un puñado de varillas metálicas blancas, tan sugestivamente dispuestas sobre sus bases que es difícil concebir mayor encanto evocador, de orillas si se quiere, de río, de mar, de paisaje o simplemente de la elemental belleza que puede crear el talento plástico. 
Como siempre, Pablo Maojo destaca por la singularidad de una propuesta escultórica en la que los valores pictóricos tienen mucho que decir, y lo dicen muy bien, así como por la diversidad y originalidad de sus propuestas, sean espacios tridimensionales a partir de superficies pintadas, estructuras lineales conformando formas y figuras geométricas y constructivas, o arquetipos de la escultura en madera, como el bloque o el tronco, con sus connotaciones más o menos etnográficas o primitivas, excelentemente trabajadas en talla, textura y color, como el Torreojo, titulado de acuerdo con su habitual sentido del humor. Y finalmente completan la escena las muy poderosas esculturas murales de Ernesto Knörr, uno de los artistas más imaginativos y versátiles en la tradición de la escultura española del hierro y que, al margen de la diversidad en formas y materias de los últimos tiempos, se reconoce sobre todo en obras de tan intensa energía y tensión espacial como las que ha traído a esta muestra, entre lo mejor de su obra.

LÍNEAS DE LA ORILLA. Francisco Fresno



sábado, 2 de marzo de 2019

INAUGURACIÓN

Francisco Fresno. Pasos, 1975-2019

Colegio de Arquitectos de Asturias, Oviedo.
28 febrero-28 marzo. 2019.




José Ramón Puerto, con sus generosas palabras de presentación.






De izquierda a derecha: José Luis Fresno, Hugo O’Donnell, Pedro Fano, Gonzalo García, F.F., Soledad Álvarez, J. Ramón Puerto, Manuel Cimadevilla y Eugenia Capellán.




Con Gonzalo García




Con Blanca Fresno, Luis Alberto Fernández, Karmen Sáenz, Ángeles Sánchez, Rodrigo de Miguel y Pedro Quero.




César Iglesias, Blanca Fresno, FF, Ana Miralles, Frank Delgado y Gonzalo García.


ALGUNAS IMÁGENES DE LA EXPOSICIÓN


Colegio de Arquitectos de Asturias, Oviedo.

28 de febrero - 28 marzo 2019

Fotos: Karmen Sáenz Elorrieta.











viernes, 1 de marzo de 2019

Diario La Nueva España

Un viaje de cuatro décadas con Francisco Fresno

El artista presenta en el Colegio de Arquitectos una muestra de pinturas, esculturas y proyectos desde 1975

27.02.2019 | 01:09
"Maquetas del tiempo", una de las obras de la exposición. 
Es una mirada al pasado, pero con la vista puesta en el presente y en el futuro, ni siquiera es una mirada total hacia lo que ya ha sido creado, sino un vistazo a lo que ocurrió. Es lo que se presenta mañana y hasta el 28 de marzo en la sede del Colegio de Arquitectos de Oviedo (Marqués de Gastañaga, 3; de lunes a viernes, de 09.00 a 14.00 horas). No es una gran exposición, por motivos de espacio, "es una minirretrospectiva, pero muy significativa", dice Fresno. 
La colección se remonta a 1975, cuando Fresno realizó su primera exposición individual en el Instituto Jovellanos de Gijón. Hay pinturas, esculturas, collages, maquetas, obras y proyectos en espacios urbanos, distintas disciplinas que recorren cuatro décadas de trabajo artístico, lo que "no significa que uno no esté en el frente ni mirando al futuro", advierte el artista. 
Por aquellos años 70 Fresno empezó a pintar y a principios de los 90 se pasó a la disciplina por la que es más conocido, la escultura. De todos modos, nunca abandonó la pintura. No ha logrado nunca definirse, ni mucho menos etiquetarse o ajustarse a una sola forma de crear, por eso se considera algo tan sencillo y complejo como "artista plástico". Han sido los momentos vitales, profesionales y artísticos los que le han llevado por un camino o por otro. Incluso en la exposición se podrá ver un panel con textos escritos por él mismo para catálogos de sus distintas muestras. 
En esta mirada hacia atrás se puede comprobar lo que el mismo artista reconoce, que siempre se ha movido en los límites entre unas disciplinas y otras, lo que le servía para pasar de la pintura a la escultura sin mayores problemas. Como ejemplificación de esto está una de las obras que Fresno destaca de esta muestra. Una pieza creada a partir de una plancha de grabado perforada en la que la pintura pasa de atrás hacia delante por los agujeros y se solidifica en relieve, tomando casi forma de escultura. 
Un viaje en el tiempo que hace a Fresno plantearse que esa concepción lineal que tenemos del paso de los días y los años no es la más acertada. Se enfrenta a su propio pasado, pero lo hace como quien visita una cueva prehistórica y "las pinturas siguen manteniendo la misma magia que hace miles de años". El tiempo es otra cosa.

domingo, 29 de julio de 2018

0% cultural


Artículo publicado en el diario LA NUEVA ESPAÑA



0% cultural

La renuncia al 1% al que obliga la ley de Patrimonio en obras públicas financiadas total o parcialmente por el Principado

29.07.2018 | 00:25
0% cultural
Seis años llevamos ya en Asturias con un gobierno que renuncia a la aplicación del 1% cultural al que le obliga la ley de Patrimonio Cultural (artículo 99) en las obras públicas financiadas total o parcialmente por el Principado de Asturias que superen un importe de cincuenta millones de las antiguas pesetas. Entre los objetivos de esta ley, además de la conservación y restauración del patrimonio, se encuentra el enriquecimiento del patrimonio cultural, con obras de arte en su entorno. 
En el Principado de Asturias empezamos a proyectar una Ciudad Astur a la vez que tenemos otras áreas degradadas. Y no tan lejos, en Bilbao, también tenemos el reiterado referente del Guggenheim como elemento regenerador de la ciudad. Igualmente, en Asturias contamos con el ejemplo de Vaquero Palacios, arquitecto, pintor y escultor, y la integración de las artes en la industria, recogida en la reciente muestra celebrada en el Museo ICO de Madrid, titulada "La belleza de lo descomunal", referida a sus actuaciones, y las de su hijo, Vaquero Turcios, en las centrales de Salime, Miranda, Proaza, Aboño y Tanes. 
Los gobiernos nos hablan con sus leyes y normativas y con los presupuestos más que con las palabras, que tantas veces se lleva el viento según conveniencias electorales y partidistas entendidas interesadamente en sentido inverso. Y aún así, también se saltan las leyes dejándolas aparcadas y sin aplicación cuando ello se acomoda a lo más fácil por falta de ideas y planes, en vez de modificarlas o sustituirlas por otras mojándose con las consiguientes explicaciones razonadas que supuestamente sirvan para justificar los cambios. La renuncia durante seis años al 1% cultural es un ejemplo de ello, y también el silencio y la falta de información para poner una fecha límite a tal renuncia. 
La crisis económica no puede justificar siempre la crisis de ideas en el marco político. Que la mengua económica afecte a las obras públicas ya debería ser suficiente como reducción cuantitativa sin que, además, se le suprima en cultura el porcentaje al que obliga la ley. De este hecho solo cabe una lectura de lo paradójico y contradictorio: que los políticos ven el arte importante y prescindible a la vez, ignorando su historia milenaria, de una Asturias que sí podría ser un paraíso cultural desde que tenemos una mente simbólica y creativa, inseparable de las inteligencias múltiples que no deben funcionar por separado en compartimentos estancos. 
Es un error el considerar siempre los recortes como sinónimo de ahorro cuando suponen un desperdicio de capacidades que podrían resultar rentables para la colectividad. Este desperdicio también se suma al que domina en nuestra sociedad de consumo que no distingue lo útil de lo necesario, y que en la práctica se basa en gran medida en obsolescencias programadas. Desperdiciar las artes cuando con buenos planes pueden ofrecer un valor añadido y resultar rentables también se puede entender como otra forma de obsolescencia, pero sin algo nuevo que de continuidad a lo anterior. 
¿Cómo va a conseguir la Consejería de Cultura patronos para LABoral Centro de Arte y Creación Industrial cuando niega los medios a los que el Gobierno está obligado por ley? ¿Con qué autoridad moral y política se sostienen recortes en cultura con el pretexto de que no hay dinero cuando en Asturias se han gastado tantos millones de euros en decenas de equipamientos públicos que languidecen por desidia al no haberlos concebido de modo responsable y eficiente con un horizonte a medio y largo plazo? 
Que las normativas impidan a los músicos tocar en directo con las mismas condiciones de horarios, aislamiento sonoro y volumen que se permite para la música enlatada en determinados locales no obedece a la crisis económica. Que en los concursos de arquitectura se consideren los proyectos como una mera subasta económica en vez de como un bien de interés público, tal como dice Sonia Puente, decana del Colegio de Arquitectos de Asturias, tampoco tiene que ver con la crisis económica. Estos y otros ejemplos sí los podemos relacionar con una idea residual del poder administrativo y político afirmado y entendido en algunos casos de forma inversa (como en los viejos tiempos), para expresar de modo kafkiano quién manda aquí sin atender al sentido común en favor de lo público. 
Mucho nos han dicho desde la política y la gestión de centros de arte (tomándonos a los artistas por despistados o menores de edad) por dónde va la modernidad de las artes, a la vez que nos discriminaban según las disciplinas y soportes utilizados, soltando simplezas publicadas en los periódicos que nos colocaban a unos en el Museo de Bellas Artes y a otros en LABoral. De lo que no nos hablaron fue de lo suyo, de la modernidad y eficiencia en la política y en la gestión de los centros, con gestores que han ido desfilando como en un pase de modelos. Afortunadamente, aunque en el peor momento para LABoral por su acumulación de deudas, ha llegado Karin Ohlenschläger más inclinada a lo humanístico que al papanatismo tecnológico, manteniendo como puede las brasas de aquella hoguera que se inauguró con una manifestación de profesores de Música y Plástica ante sus puertas por el recorte en estas materias del Gobierno de Areces. 
Hoy seguimos con la contradicción política al entender el arte dentro de sus equipamientos, como los centros y escuelas de arte, los museos y el departamento de Arte de la Universidad de Oviedo, conectando en una buena línea la dirección de una parte de ellos, pero a la vez el Gobierno de Javier Fernández viene negando el oxígeno al arte fuera de estos compartimentos (y también dentro, pues el Bellas Artes sigue con cero euros para el capítulo de inversiones desde 2011). 
¿Les parecería bien a nuestros gobernantes crear una plataforma para desarrollar la Ley de Patrimonio Cultural contando en cabecera con el Colegio de Arquitectos de Asturias y el departamento de Arte de la Universidad de Oviedo, ramificándose en un equipo multidisciplinar para diseñar actuaciones en nuestro territorio, tanto en lo que se proyecta nuevo como en lo degradado, en la recuperación y puesta en valor del patrimonio industrial, y en mejoras de los entornos urbanos para volverlos más atractivos? Y ya que tenemos un centro de arte de "creación industrial", ¿no sería un buen ejemplo hoy ante la industria y las empresas asturianas que no ven ni cuentan con ningún Vaquero artístico en sus referentes? ¿No es a los políticos como responsables de lo público a quienes les toca ayuntar las diferentes inteligencias para con sus mimbres tejer lo colectivo? 
Asturias mengua y envejece a la vez que se deja en punto muerto la creatividad de los vivos. Y mal nos vamos a conducir así para crecer, competir y llegar a alguna parte cuando la redondez de un cero cultural rueda cuesta abajo con el peso de nuestros propios complejos.

lunes, 30 de abril de 2018

A MONET





Querido Monet:

¿Qué tal por Giverny? ¿Cómo llevas esas Ninfeas?

Te envío esta postal con unas flores en primer plano, sabiendo que es más mía que tuya: tuyos son los rojos de amapolas, y míos los rosas de magenta; tuyo es lo diluido desde mucho antes de las cataratas, y mía la delineación del horizonte con gafas progresivas.

A ver si te animas y bajas una temporada a La Manga. Aquí disfrutarías mucho los parpadeos del tiempo, ese lento cerrar de ojos de los atardeceres encendidos...

Abrazos de Karmen y míos para Camille y para ti.

Paco

PD. Ya te envío por WhatsApp más fotos.

lunes, 26 de marzo de 2018

DE LA IMAGINACIÓN A LA IMAGEN

    Diario LA NUEVA ESPAÑA


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Artista

De la imaginación a la imagen

Las nuevas vías informáticas y virtuales para la representación de la creatividad artística

22.03.2018 | 03:53

Lo que percibimos como real, más allá de lo que capta el sentido de la vista, se acomoda a lo que cada uno es, y en consecuencia a la forma en que se revela y aprehende lo externo, con los intereses que influyen en la proyección de la mirada dentro de un marco cultural de inteligencia, sensibilidad y conocimiento. 
Que experimentemos el choque físico con los elementos exteriores no significa que descartemos el principio de Berkeley, "ser es ser percibido", y que podamos considerarlo como un puente que va desde lo físico creado hasta lo mental que lo percibe e interpreta. Así viene sucediendo con el arte. Y aunque ordenemos la información de modo cronológico, a veces, desde nuestra atalaya temporal, tenemos la sensación en nuestras miradas retrospectivas de que el pasado artístico y sus recursos son como la paradoja de un antes que avanza imitando a su después. 
Un render es el término inglés usado en jerga informática que se refiere al proceso de generar una imagen fotorrealista a partir de modelos creados en dos o tres dimensiones. ¿Pero, en cierto modo, no había ya una forma de renderizado pictórico en la perspectiva renacentista al crear la ilusión visual de profundidad, más acentuada aún por el "sfumato" que atenuaba el efecto de recorte de las figuras para integrarlas en la atmósfera del conjunto? ¿No era ya la cámara oscura un medio tecnológico para llegar a lo que hoy entendemos como fotorrealismo? Incluso, si vamos más atrás, también podemos entender como referentes prehistóricos en 3D los relieves de las rocas, imaginados como soportes en los que ya estaban acoplados la forma y el volumen del animal para su posterior subrayado como representación artística.

La imaginación, por tanto, se ha venido dando como una pre-visión interna de la inteligencia creativa que anticipa y planifica procesos y resultados, pero dándose en el arte como una forma de acotación expresiva y simbólica en medio de lo existente para sustentarnos en lo que interpretamos como realidad. 


Ilustración Pablo García

Mayor autonomía para el artista.
Esta necesidad expresiva del arte siempre ha contado desde sus orígenes con la complicidad del grupo, con sus guiños receptores, con su colaboración para estimular y posibilitar la creación, con la conexión de múltiples inteligencias? Sin embargo, a la vez que todo este tejido colectivo posibilita el arte, también en sus derivas lo condiciona, tanto en lo creativo como en su oclusión o visibilidad, por eso el artista suele navegar en una encrucijada. 
No hace tanto tiempo, sin los medios tecnológicos actuales, las posibilidades de los artistas para dar a conocer sus creaciones dependían primero de la producción material de sus obras, y después de las puertas que otros les pudieran abrir para exponerlas, con el consiguiente eco que las exposiciones lograran en los medios de comunicación, tanto generales como especializados. 
Pero hoy, estos condicionamientos han perdido su exclusividad de dependencia para el artista, que con medios informáticos y virtuales, y a través de Internet, puede configurar sus obras con apariencia de realidad y difundirlas con gran amplitud. 
Además, la idea de realidad que se consigue a partir de la imagen modelada y renderizada, con su acabado de posible realismo fotográfico, puede encajar también como un trampantojo con doble ilusión, visual y temporal, por lo que tiene de ambigüedad entre la imagen previa de un proyecto y la posterior reproducción fotográfica de la obra ya construida. 
Sin abandonar la función que siempre cumplieron los bocetos, planos y maquetas, se amplían así las posibilidades para el desarrollo completo de la imaginación del artista con mayor independencia, para dar alcance a las últimas imágenes que definen sus proyectos creativos, que después también podrán alcanzar los demás para ubicarlas en su interior mental con su propia idea de realidad.